Periodo de adaptación, ¿solo cosa de niñ@s?

Las despedidas con un beso y una sonrisa son más dulces.

  El periodo de adaptación a veces pensamos que solo es cuestión de los niños/as al centro, pero ¿las familias no deben adaptarse también a esa nueva rutina en sus vidas, el dejar a su niño/a en el cole?

La adaptación, es un momento que toda la comunidad educativa debe de superar, tanto los docentes, ya que van a conocer los gustos, aficiones, etc. de un nuevo grupo de niños/as;  para las familias, ya que deben de confiar en el centro y en los tutores; y sobre todo para los más peques, sobre todo si es la primera vez que se incorpora al cole.

Este periodo nos sirve a todas las personas para ir conociendo e interiorizando rutinas, hábitos y costumbres, para intercambiar información, curiosidades…  para poder caminar todos/as hacia un mismo objetivo, la felicidad y la educación de nuestros peques.

Tenemos que tener muy claro que no todos los niños/as  son iguales, por lo que no todos se adaptan  de la misma manera ni al mismo ritmo, por ello hablar de tiempos en este periodo es muy relativo, pero siempre hay que respetarlos de manera individual.

Consejos para ayudar a nuestros peques en su adaptación:

  • Despedirnos del niño sin lágrimas en los ojos, porque si el adulto se muestra nervioso y angustiado en ese momento solo despertará sensaciones de abandono y tristeza al pequeño/a.

 

  • Despedirnos del niño/a con seguridad, un beso sin ser eterno y diciendo: “te los vas a pasar genial en el cole, luego vengo a por tí”, de esta manera empleamos estrategias para no alargar el momento de la despedida creando un ambiente normalizado y seguro.

 

  • Tener paciencia y confiar en el centro, ya que como dijimos cada niño/a sigue su ritmo, y si el adulto se muestra seguro, éste entenderá más rápidamente que el momento de estar en el cole solo es limitado, divertido y seguro.
  • Para las familias es importante intentar alejarse de la sensación de culpabilidad que en ocasiones se tiene por cuestiones sobre todo laborales, ya que los centros educativos aportan aspectos positivos en su globalidad a nuestros peques.